Usan la imagen de Andrés Ojeda para montar un falso estudio jurídico e intentar estafar
El senador y secretario general del Partido Colorado, Andrés Ojeda, denunció una maniobra de estafa en la que delincuentes utilizan su fotografía para presentarse a través de WhatsApp como integrantes de un supuesto estudio jurídico.
Según la información difundida, los responsables colocan una imagen del legislador —quien además es abogado— en el perfil de una cuenta identificada como “estudio jurídico”. Desde allí se comunican con potenciales víctimas y construyen situaciones de extrema urgencia para intentar obtener dinero o ingresar a sus viviendas.
Los episodios conocidos se registraron en Montevideo y Lavalleja, aunque la circulación de esta modalidad mediante telefonía móvil hace que la advertencia sea relevante para todo el país.
Un falso accidente fatal como punto de partida
En uno de los intentos denunciados, los estafadores se comunicaron con una persona y le aseguraron que su hija había protagonizado un siniestro de tránsito fatal, en el que supuestamente había fallecido una mujer embarazada.
A partir de ese relato, presentado como una emergencia judicial, los delincuentes solicitaron dinero para atender la presunta situación. También indicaron a la víctima que debía dirigirse a un banco para retirar efectivo y que, mientras lo hacía, dejara su vivienda sin llave.
La maniobra tendría así un doble propósito: conseguir la entrega de dinero mediante el engaño y, al mismo tiempo, facilitar el ingreso de terceros a la casa para cometer un robo.
Ojeda presentó una denuncia por el uso de su imagen y alertó públicamente que no tiene ninguna relación con esos mensajes. El número señalado en los intentos conocidos es el 093 728 089, que en WhatsApp aparece identificado como un estudio jurídico y utiliza la fotografía del senador.
Una modalidad que ya afectó a otros abogados
El episodio no sería aislado. Durante los últimos meses se registraron casos similares en los que delincuentes usaron los nombres y fotografías de reconocidos abogados penalistas para comunicarse con personas y exigirles dinero por supuestos trámites o defensas urgentes.
El mecanismo se repite: se informa sobre un presunto accidente grave o un problema penal protagonizado por un familiar y se afirma que es necesario realizar un pago inmediato para evitar consecuencias judiciales.
En agosto, una investigación por este tipo de estafas derivó en un allanamiento en la cárcel de Santiago Vázquez. Allí fue incautado un teléfono que presuntamente era utilizado para desarrollar las maniobras, y se determinó que una persona privada de libertad estaba detrás de los contactos fraudulentos.
Profesionales afectados por esta modalidad recordaron que un abogado no se comunica inesperadamente para anunciar que asumió la defensa de un familiar y solicitar una transferencia inmediata.
El engaño se apoya en el miedo y la urgencia
Los estafadores utilizan información pública, fotografías obtenidas de redes sociales y nombres de personas conocidas para dar credibilidad a sus mensajes. Luego introducen un relato angustiante y exigen que la víctima actúe con rapidez.
La urgencia es una de las principales señales de alerta: se intenta evitar que la persona llame a su familiar, consulte con alguien de confianza o verifique la identidad de quien se comunica.
También pueden pedir que la víctima permanezca al teléfono, no corte la comunicación, retire dinero de una institución bancaria, entregue datos personales o deje abierta su vivienda.
Cómo actuar ante una comunicación sospechosa
Ante mensajes o llamadas de esta naturaleza, se recomienda:
- Cortar la comunicación y no continuar la conversación.
- No realizar transferencias ni entregar dinero, códigos o datos bancarios.
- Comunicarse directamente con el familiar supuestamente involucrado.
- Verificar al profesional mediante un número obtenido por canales oficiales.
- No seguir instrucciones para abandonar o dejar abierta la vivienda.
- Conservar capturas de pantalla, audios, números telefónicos y datos de cuentas.
- Bloquear y reportar el contacto en WhatsApp.
- Realizar la denuncia ante la Policía o la Fiscalía.
Fiscalía informa que las denuncias pueden presentarse en cualquier sede fiscal o seccional policial del país, sin importar dónde ocurrió el hecho. La documentación vinculada al episodio, como capturas y comprobantes, debe conservarse y presentarse preferentemente en formato digital.
La suplantación de identidad está penada en Uruguay
La Ley N.º 20.327 incorporó al Código Penal los delitos de fraude informático y suplantación de identidad.
La normativa contempla la utilización de herramientas tecnológicas para apropiarse de la identidad de una persona con intención de causarle daño. Este delito puede recibir penas de un año de prisión a seis años de penitenciaría. También establece agravantes cuando las credenciales son empleadas para contactar a terceros o cuando la maniobra incluye extorsión.
El caso denunciado por Ojeda vuelve a poner el foco sobre una modalidad que combina el tradicional “cuento del tío” con fotografías, perfiles de WhatsApp y datos públicos. La principal recomendación es detenerse, verificar la información por otra vía y nunca tomar decisiones económicas bajo presión.











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