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Polémica en el fútbol local: Liga Sanducera desafectó a un niño de la selección por una publicación de su padre y la familia reclama explicaciones
Foto del comunicado de la Liga Sanducera de Fútbol Infantil

Polémica en el fútbol local: Liga Sanducera desafectó a un niño de la selección por una publicación de su padre y la familia reclama explicaciones


Una resolución de la Liga Sanducera de Fútbol Infantil generó polémica en Paysandú luego de que se resolviera apartar a Nicolás Vique de la selección de la generación 2016. La medida no responde a una conducta deportiva atribuida al niño, sino a expresiones realizadas por su padre en Facebook contra autoridades de la institución.


El documento, fechado el 21 de setiembre de 2026 y firmado por el presidente de la Liga, Mauricio Gómez, y el secretario Fernando Silva, sostiene que César Miguel Vique Gutiérrez, padre del futbolista, realizó públicamente una “grave acusación” que, según la institución, agravia al presidente, al coordinador Antonio Ferreira y a la propia Liga.


A partir de esa situación, la Mesa de Neutrales determinó que Nicolás Vique “no continuará más en el proceso de selección por la presente temporada”.


Una decisión dirigida al niño por expresiones de un adulto

La resolución reconoce expresamente que la medida recae sobre el jugador, aunque las expresiones cuestionadas fueron efectuadas por su responsable legal.


La Liga argumenta que el vínculo entre las autoridades y la familia ya no permitiría mantener el ambiente “armonioso y respetuoso” que pretende para el proceso de selección. También señala que no aceptará bajo ningún concepto a personas que, según su valoración, “pasen una raya” o no estén alineadas con las normas de convivencia fijadas por la institución.


En otro de sus puntos, el comunicado sostiene que el padre debe asumir las consecuencias de sus acciones y afirma que su comportamiento afecta directamente a su hijo. Además, anuncia que la captura de la publicación de Facebook será remitida al Tribunal de Penas.


La documentación difundida no identifica, sin embargo, el artículo reglamentario concreto empleado para disponer la desafectación del niño ni explica si antes de tomar la medida se le brindó a la familia una instancia formal para presentar descargos.


La madre advierte sobre el impacto emocional

La madre del pequeño se comunicó con Paysandú Online para expresar su desacuerdo con lo resuelto. A su entender, resulta imprudente que Nicolás deba afrontar las consecuencias de una controversia protagonizada por un adulto y desarrollada fuera del ámbito estrictamente deportivo.


Según relató a Paysandú Online, el niño se había esforzado especialmente para quedar seleccionado y la noticia tuvo un fuerte impacto emocional. La familia asegura que, después de conocer la decisión, Nicolás manifestó que no quiere continuar jugando al fútbol.


Este elemento incrementó la preocupación de sus allegados, que consideran que antes de adoptar una resolución de estas características debería haberse evaluado el efecto que tendría sobre un niño de aproximadamente diez años.


La madre adelantó que buscarán presentar el caso ante diferentes organismos y autoridades del fútbol para conocer cuál fue el marco reglamentario aplicado y qué vías de revisión se encuentran disponibles.


ONFI y las posibles vías de revisión

Aunque inicialmente la familia mencionó la posibilidad de recurrir ante OFI y otras ligas, la organización que regula específicamente el fútbol infantil en Uruguay es la Organización Nacional de Fútbol Infantil (ONFI).


La Liga Sanducera aparece registrada oficialmente ante ONFI como integrante de la Zona 3 y reúne a más de veinte clubes de Paysandú.


El Reglamento General de ONFI establece que las ligas dependen directamente de esa organización. También les permite contar con su propio reglamento y Tribunal de Penas, pero dispone que sus normas no pueden contradecir la normativa de ONFI. El mismo reglamento contempla tribunales nacionales con competencia para revisar determinados fallos provenientes de las ligas y de los órganos departamentales.


Asimismo, el reglamento de los campeonatos nacionales señala que las denuncias vinculadas a esas competencias deben tramitarse ante el Tribunal Nacional de Justicia Deportiva y que sus fallos pueden ser recurridos ante el Tribunal de Apelaciones.


Para determinar si esos mecanismos resultan aplicables en este caso será necesario conocer el reglamento interno de la Liga, el carácter exacto de la resolución y si la desafectación se produjo dentro de una competencia nacional o únicamente durante un proceso local de selección.


El comentario que desencadenó el problema


Joha Blanco, como se nombra en redes sociales, proporcionó a Paysandú Online el comentario que desencadena la polémica que indica lo siguiente (versión corregida):


"lo aprendió porque en el baby de Paysandú... no mulata [sic]; los jueces que tenemos son de Young, que están echados de allá, arbitrando acá y no saben dónde están parados. Vos imagínate que están echados de Young, estamos mal. Pero acá el problema es la mafia de la liga sanducera; vos imagínate que en la selección los padres tienen que pagar los equipos para que estén bien vestidos, porque los equipos de Salto Grande les quedan de pijama a los niños. Pero después, dos mamarrachos, Antonio y Mauricio, se creen que manejan la selección de Española; es una vergüenza, se quedan con un vueltito"


El texto original del comentario se había publicado como foto principal de esta nota pero debido a un reclamo, optamos por omitir la foto para evitar exposiciones. 


El interés del niño en el centro de la discusión

La controversia excede una diferencia entre dirigentes y familiares. El episodio abre un debate sobre cuáles deben ser los límites de las decisiones institucionales cuando sus consecuencias recaen sobre niños que no participaron directamente en el conflicto.


El Código de la Niñez y la Adolescencia de Uruguay establece como criterio de interpretación el interés superior del niño. También reconoce su derecho a ser oído y a obtener respuestas cuando se adoptan decisiones que afectan su vida.


Esto no supone, por sí solo, determinar que la decisión de la Liga sea jurídicamente inválida. Sí plantea interrogantes acerca de su proporcionalidad, el procedimiento utilizado, la existencia de instancias de descargo y la consideración que recibió el bienestar emocional del jugador.


A la vez, las instituciones deportivas tienen la responsabilidad de promover ámbitos respetuosos y pueden intervenir frente a insultos, agravios o episodios que alteren la convivencia. El desafío consiste en establecer medidas dirigidas a los adultos involucrados sin trasladar automáticamente el conflicto hacia los niños.


Redes sociales y violencia fuera de la cancha

El caso también expone la creciente incidencia de las redes sociales en el fútbol infantil. Comentarios publicados fuera de los escenarios deportivos pueden desencadenar enfrentamientos que luego repercuten en entrenamientos, selecciones y competencias.


El propio reglamento de los campeonatos de ONFI contempla la posibilidad de retirar de los encuentros a parciales, técnicos o delegados que incurran en insultos, agresiones o conductas que alteren su normal desarrollo. En esta oportunidad, sin embargo, la medida comunicada no se dirigió directamente al adulto cuestionado, sino al niño seleccionado.


Al cierre de esta nota, la posición institucional disponible es la expresada en la resolución de la Mesa de Neutrales. Queda por conocer si la Liga ofrecerá una instancia de reconsideración, qué disposición reglamentaria específica respalda la medida y cuál será la respuesta de ONFI ante los planteos anunciados por la familia.


La situación seguramente tendrá nuevos capítulos. Más allá de las diferencias entre los adultos, el punto central será encontrar una respuesta que proteja la convivencia institucional sin perder de vista a quien recibió directamente el impacto de la decisión: un niño que solamente quería jugar al fútbol.




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