Dueño del “Desarmadero Sugo” denuncia daños y exige saber dónde fueron llevados los vehículos retirados
El operativo desarrollado por la Intendencia de Paysandú en el entorno del denominado “Desarmadero Sugo”, sobre calle 52, abrió un nuevo capítulo. Luego del retiro de vehículos, estructuras metálicas y diferentes autopartes que se encontraban en la vía pública y en terrenos cercanos, el propietario del comercio cuestionó la forma en que se realizó el procedimiento y anunció que reclamará por los daños que, según sostiene, sufrió parte de sus bienes.
En diálogo con Paysandú Online, Ramón Barrios, conocido como “Sugo”, afirmó que hasta el momento no recibió información precisa sobre el lugar al que fueron trasladados los materiales.
“Están llevando las cosas, pero a mí no me dijeron dónde”, expresó. También aseguró que algunos vehículos habrían sido manipulados con maquinaria pesada y terminaron con daños importantes.
De acuerdo con su relato, entre los bienes retirados había automóviles, motocicletas, bicicletas, herramientas, piezas y otros elementos vinculados con la actividad del desarmadero. El comerciante estimó que se realizaron cerca de 30 viajes, aunque aclaró que todavía no cuenta con un inventario completo que permita establecer la cantidad exacta de objetos ni su valor económico.
“Quiero que se me pague lo que se rompió”
Barrios aseguró que no pretende recuperar aquellos elementos que, según su versión, quedaron destruidos durante el operativo, pero sí reclama una compensación por su valor.
“Los autos los agarran con la máquina y los hacen pedazos. Había un camión cargado con varillas; le sacaron las varillas, lo dieron vuelta y rompieron todo el camión”, sostuvo.
Consultado sobre el monto del eventual perjuicio, explicó que todavía debe realizar una evaluación detallada porque había una gran cantidad de materiales distribuidos en un área extensa.
Su testimonio constituye, por el momento, la versión del propietario y no permite determinar de manera independiente qué bienes fueron dañados, cuáles estaban dentro de predios privados, cuáles ocupaban espacios públicos ni en qué estado se encontraban antes de ser retirados.
Una conversación previa con el intendente
Según relató Barrios, antes del operativo mantuvo conversaciones con el intendente Nicolás Olivera, quien le habría solicitado retirar los objetos ubicados fuera del predio comercial.
El propietario afirmó que condicionó el traslado de los materiales a que la Intendencia atendiera otros reclamos que venía planteando. Días después, agregó, comenzaron las tareas municipales de carga y retiro.
La primera información conocida sobre el procedimiento señalaba que la intervención alcanzaba artículos y restos de vehículos depositados en la vía pública y en terrenos baldíos cercanos. Algunos propietarios manifestaron entonces no saber con exactitud dónde serían llevados los bienes ni qué trámite debían realizar para reclamarlos.
Qué establece la normativa
La regulación departamental de Paysandú establece que no pueden permanecer en vías y espacios públicos vehículos abandonados, desarmados o chocados, así como chasis, zorras y tráileres. La Intendencia dispone, además, de un canal oficial para denunciar vehículos abandonados o que obstruyan la circulación.
En el ámbito nacional, la Ley N.º 18.791 habilita a las intendencias a retirar vehículos abandonados o aquellos que representen un peligro, dificulten la circulación o afecten un servicio o bien público. Cuando el retiro responde a determinadas causales, la norma prevé su traslado a un depósito habilitado, la confección de un acta con el estado general y la identificación de la unidad, y la comunicación a la seccional policial correspondiente.
Para que un vehículo estacionado en la vía pública sea considerado abandonado, la ley contempla una intimación previa de 72 horas al titular registrado. Si no puede ser identificado, debe colocarse un aviso visible en la unidad. La normativa también permite que un técnico determine si el vehículo resulta recuperable; si es declarado irrecuperable o no apto para circular, puede disponerse su destrucción o enajenación como chatarra mediante el correspondiente acto administrativo.
El punto central del reclamo planteado por Barrios pasa ahora por establecer qué procedimiento se aplicó en este caso, si todos los objetos se encontraban efectivamente en espacios públicos y qué documentación se elaboró antes y después de retirarlos.
Preguntas pendientes
La situación deja varios aspectos que requieren una explicación oficial: el destino de los vehículos y autopartes, la existencia de un inventario o acta, el criterio utilizado para clasificar los bienes y el mecanismo mediante el cual sus eventuales propietarios pueden acreditar la titularidad y solicitar información.
También resta determinar si los elementos denunciados como dañados estaban alcanzados por el operativo y en qué condiciones fueron levantados.
Al momento de redactarse esta nota, Paysandú Online no disponía de una respuesta oficial específica de la Intendencia sobre las nuevas afirmaciones realizadas por el propietario. Este medio mantiene abierta la posibilidad de incorporar la versión de las autoridades y actualizar la información cuando sea proporcionada.












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