Alerta en Paysandú y Salto: el picudo rojo fue detectado en la costa de Entre Ríos y refuerzan la vigilancia
La aparición del picudo rojo de las palmeras en la costa argentina del río Uruguay encendió una señal de atención en Paysandú y Salto, donde las autoridades reforzaron las tareas de vigilancia y prevención. Por el momento, no se ha confirmado la presencia de la plaga en ninguno de los dos departamentos, aunque su avance en Entre Ríos aumenta el riesgo para el litoral uruguayo.
La preocupación aumentó después de que autoridades argentinas confirmaran ejemplares de Rhynchophorus ferrugineus en las inmediaciones de Colonia Elía, en el departamento de Uruguay, sobre la costa entrerriana. La situación llevó a extender las medidas de emergencia fitosanitaria a toda la provincia de Entre Ríos.
Paysandú mantiene trampas y vigilancia permanente
En Paysandú, la Intendencia viene trabajando junto a organismos nacionales para anticiparse a una eventual llegada de la plaga. La directora de la Unidad Rural, Natalia Teyza, confirmó que hasta el momento no existen detecciones en territorio sanducero.
El departamento cuenta con trampas de monitoreo y forma parte de una red de vigilancia que permite realizar un seguimiento permanente. La estrategia apunta principalmente a lograr una detección temprana, algo considerado fundamental frente a un insecto que puede provocar daños severos antes de que los síntomas en la palmera resulten evidentes.
La proximidad de los nuevos focos argentinos agrega ahora un elemento de preocupación. Según explicó Teyza a El Telégrafo, el desplazamiento natural del insecto puede alcanzar varios kilómetros, pero uno de los mayores riesgos de propagación está asociado al transporte de material vegetal, que puede trasladar ejemplares a distancias mucho mayores.
Salto monitorea más de 200 palmeras
Una situación similar se registra en Salto. La Intendencia informó que desde principios de este año mantiene un sistema mensual de vigilancia y que actualmente son controladas más de 200 palmeras.
Hasta este lunes 31 de agosto no se habían detectado ejemplares de picudo rojo en el departamento. Además de las trampas instaladas, las autoridades salteñas mantienen coordinación con otras intendencias, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y especialistas argentinos.
La aparición de la plaga en Entre Ríos llevó a fortalecer ese intercambio de información, particularmente por la cercanía existente entre las ciudades y localidades ubicadas a ambos lados del río Uruguay.
Una plaga que ya avanzó por buena parte de Uruguay
El picudo rojo no es nuevo en nuestro país. Fue detectado en Uruguay en 2022 y desde entonces avanzó por diferentes departamentos, causando la muerte de miles de palmeras. El Ministerio de Ambiente informó que durante 2026 se intensificaron las trampas de vigilancia, los tratamientos, el retiro de ejemplares afectados y la creación de zonas de contención.
La especie que ha resultado particularmente vulnerable es la palmera canaria (Phoenix canariensis), aunque también se han registrado ataques sobre especies como butiá y pindó, lo que incrementa la preocupación por el eventual impacto sobre palmeras nativas.
Uno de los principales problemas es que las larvas se desarrollan en el interior de la palmera y dañan sus tejidos. Por ese motivo, cuando los síntomas externos se vuelven claramente visibles, el deterioro puede encontrarse en una etapa avanzada y las posibilidades de salvar el ejemplar disminuyen considerablemente.
La prevención pasa a ser clave en Paysandú
Por ahora, el dato más importante para la población sanducera es que no existe una detección confirmada de picudo rojo en Paysandú. Sin embargo, la aparición de focos en la costa entrerriana hace que la vigilancia cobre una importancia todavía mayor.
Las autoridades nacionales desarrollan una estrategia que incluye monitoreo mediante trampas, protocolos de respuesta rápida, eliminación controlada de palmeras infestadas y diferentes alternativas de tratamiento. El objetivo es contener el avance y, especialmente, proteger las zonas donde todavía no se ha constatado la presencia del insecto.
El MGAP también dispone de un canal específico para recibir consultas y reportes relacionados con posibles detecciones fuera de las áreas conocidas, una herramienta que puede resultar especialmente relevante ahora que la plaga se aproxima al litoral.
La situación continuará bajo seguimiento tanto en Paysandú como en Salto. La cercanía de Entre Ríos obliga a mantener la atención, pero las autoridades remarcan que, hasta el momento, ambos departamentos permanecen sin presencia confirmada de picudo rojo.














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