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Ambientalistas molestos: HIF Global aclaró que aún no decidió relocalizar su planta en Paysandú y abrió nuevas dudas sobre el proyecto
La anunciada relocalización de la planta de combustibles sintéticos de HIF Global en Paysandú

Ambientalistas molestos: HIF Global aclaró que aún no decidió relocalizar su planta en Paysandú y abrió nuevas dudas sobre el proyecto


La anunciada relocalización de la planta de combustibles sintéticos de HIF Global en Paysandú ingresó en un escenario de incertidumbre luego de que la propia empresa aclarara que todavía no existe una decisión definitiva sobre el futuro emplazamiento del proyecto.


La precisión contrasta con las comunicaciones realizadas a comienzos de setiembre por autoridades de Uruguay y Argentina, que presentaron el traslado de la planta como una decisión encaminada para alejarla de la ubicación originalmente prevista frente a las costas de Colón, Entre Ríos.


Mientras el Gobierno uruguayo sostiene que el proyecto continuará dentro del departamento de Paysandú, HIF Global indicó que sigue estudiando una posible relocalización y que los análisis técnicos y las negociaciones todavía no concluyeron.


La diferencia entre ambas versiones generó nuevas preguntas sobre el avance de una inversión presentada como la mayor de la historia del país y motivó cuestionamientos del Movimiento por un Uruguay Sustentable, Movus, que advirtió sobre posibles similitudes con el frustrado proyecto minero Aratirí.


Una carta de la empresa puso freno a la evaluación

La posición de HIF Global consta en una carta enviada el 21 de agosto al director nacional de Calidad y Evaluación Ambiental, Alejandro Nario.


En el documento, firmado por el director ejecutivo de HIF Uruguay, Martín Bremermann, la compañía informó que continuaba analizando una eventual relocalización planteada durante las conversaciones con el Poder Ejecutivo.


La empresa también señaló que ese proceso se encuentra relacionado con la negociación del acuerdo de inversión con el Gobierno nacional.


De acuerdo con la información difundida, HIF manifestó que “no existe una decisión definitiva ni formalmente adoptada respecto del futuro emplazamiento de la planta”.


La compañía pidió además que no continuaran aquellas actuaciones técnicas o administrativas que pudieran resultar innecesarias o perder validez si finalmente se confirmara una ubicación diferente. Como consecuencia, el Ministerio de Ambiente deberá esperar una definición del proyecto antes de avanzar con determinados aspectos de la evaluación ambiental.


Esto no significa que HIF Global haya abandonado la inversión ni que Paysandú haya dejado de ser el departamento elegido. Significa, concretamente, que la nueva localización todavía no fue formalizada por la empresa y que el diseño definitivo permanece sujeto a estudios y negociaciones.


Un anuncio que pareció definitivo

La aclaración empresarial tomó relevancia porque el 2 de setiembre los cancilleres de Uruguay y Argentina comunicaron públicamente que la planta sería relocalizada.


El ministro argentino de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, afirmó que su par uruguayo, Mario Lubetkin, le había confirmado el traslado del complejo industrial proyectado frente a Colón. La información fue celebrada por autoridades entrerrianas y organizaciones que se oponían al emplazamiento original.


La Municipalidad de Colón presentó el anuncio como el resultado del diálogo entre ambos gobiernos y sostuvo que permitiría compatibilizar el desarrollo productivo con la protección ambiental y turística de la región.


Sin embargo, la carta enviada previamente por HIF Global muestra que, desde la perspectiva de la empresa, la definición aún no estaba cerrada.


Según información recogida por Infobae, los análisis técnicos y la negociación del acuerdo de inversión continuaban abiertos, sin que se hubiera adoptado formalmente una nueva ubicación.


El proyecto permanece en Paysandú

Hasta el momento, ninguna de las partes anunció que la inversión vaya a trasladarse fuera de Paysandú. Las conversaciones apuntan a encontrar otro predio dentro del departamento que reduzca las objeciones planteadas desde Argentina y permita mantener las condiciones industriales y logísticas necesarias.


Entre las posibilidades manejadas públicamente aparece una zona industrial cercana a las plantas de Ancap y ALUR, aunque no existe una confirmación empresarial definitiva sobre ese punto.


El emplazamiento original estaba previsto en la zona de Constancia, al sur de la capital departamental y frente a Colón. Esa localización generó cuestionamientos en Entre Ríos por sus posibles efectos visuales, ambientales y turísticos sobre la costa argentina.


Las organizaciones movilizadas en Colón recibieron con cautela el anuncio del traslado. Si bien valoraron que se descartara la ubicación inicial, reclamaron conocer el nuevo predio y los cambios que tendría el proyecto antes de considerar solucionado el conflicto.


Una inversión de más de US$5.300 millones

La propuesta presentada originalmente por HIF Global contempla una inversión total de US$5.385 millones, distribuida en cuatro etapas de producción.


La planta tendría capacidad para producir hasta 876.000 toneladas de e-metanol por año mediante la combinación de hidrógeno obtenido con electricidad renovable y dióxido de carbono capturado.


Según las estimaciones divulgadas por la compañía, el emprendimiento generaría un promedio de 1.400 empleos durante la construcción y aproximadamente 300 puestos directos durante su operación. La empresa proyecta cubrir cerca del 70% de las vacantes con trabajadores locales.


El plan también incluye los parques de generación renovable Lucía y Elena, con instalaciones solares y eólicas que abastecerían el proceso industrial.


En marzo de 2026, HIF Global presentó la solicitud de Autorización Ambiental Previa correspondiente al emplazamiento original. Un cambio de ubicación obligaría a revisar parte de los estudios y documentos elaborados para ese predio.


Movus compara la situación con Aratirí

Movus planteó que la falta de una definición formal y la distancia entre los anuncios políticos y las decisiones empresariales recuerdan aspectos del proceso seguido por el proyecto Aratirí.


La comparación corresponde a la valoración de la organización ambientalista y no implica que ambos emprendimientos sean iguales. Aratirí era una iniciativa de minería de hierro a cielo abierto, mientras que HIF proyecta producir combustibles sintéticos a partir de energía renovable.


El proyecto minero fue anunciado como una de las mayores inversiones del país, pero no llegó a concretarse. Los plazos para firmar el contrato vencieron en 2016 y posteriormente sus promotores iniciaron una demanda internacional contra Uruguay por más de US$3.500 millones. El proceso arbitral terminó con decisiones favorables al Estado uruguayo.


A partir de ese antecedente, Movus reclama que el Gobierno informe con claridad qué compromisos están vigentes, qué decisiones fueron efectivamente adoptadas y cuáles continúan sujetas a negociación.


Una definición clave para Paysandú

La incertidumbre no equivale todavía a una cancelación. HIF Global mantiene a Paysandú entre sus proyectos internacionales y continúa presentando la iniciativa uruguaya como una futura planta de escala comercial.


No obstante, antes de avanzar deberán definirse el predio, el diseño industrial, la evaluación ambiental, el acuerdo de inversión y las condiciones definitivas para su financiamiento y construcción.


Para Paysandú, la resolución resulta especialmente importante por el volumen de la inversión, las expectativas de empleo y capacitación y los posibles efectos territoriales del emprendimiento.


El nuevo escenario exige prudencia: el proyecto continúa activo y la relocalización está siendo analizada, pero la información disponible no permite afirmar todavía que HIF Global haya aprobado formalmente el traslado ni elegido definitivamente el lugar donde construirá la planta.


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