Uruguay suspenderá la caza deportiva de patos desde 2027: qué establece el nuevo decreto
El Gobierno resolvió suspender a partir de la temporada 2027 la caza deportiva de las tres especies de patos que permanecían habilitadas en Uruguay. La medida alcanza al pato cara blanca, el pato maicero y el pato picazo, y se mantendrá vigente mientras no existan estudios que demuestren que su captura puede realizarse de manera sostenible.
La decisión fue establecida mediante el Decreto 200/026, firmado el 19 de agosto y divulgado oficialmente por el Ministerio de Ambiente el jueves 27. Con su aplicación, desde el próximo año no quedará ninguna especie de pato habilitada para la caza deportiva en el territorio nacional.
El anuncio llegó después de un nuevo reclamo público de Conservación de Especies Nativas del Uruguay (Coendú). La organización había solicitado al presidente Yamandú Orsi y al ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, que aprobaran una norma destinada a detener esta práctica.
Una suspensión basada en el principio de precaución
Según explicó el Ministerio de Ambiente, los antecedentes y análisis técnicos disponibles no permiten establecer condiciones que aseguren que la extracción de ejemplares mediante la caza deportiva pueda desarrollarse sin poner en riesgo sus poblaciones.
La Dirección Nacional de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (Dinabise) identificó a la pérdida de hábitat y a la propia actividad de caza entre los factores que pueden afectar la conservación de estas aves. Ante la falta de información concluyente, recomendó suspender la autorización bajo un criterio de protección y precaución. El decreto puede consultarse en el sitio del Ministerio de Ambiente.
La legislación uruguaya establece como regla general la prohibición de cazar especies silvestres, aunque permite al Poder Ejecutivo determinar excepciones. Para autorizar esas capturas, el artículo 5 de la Ley 9.481 exige estudios poblacionales que demuestren que la extracción es sostenible y no afecta la supervivencia de las especies ni el equilibrio de los ecosistemas. La norma actualizada está disponible en IMPO.
¿Se trata de una prohibición definitiva?
Aunque algunas de las primeras informaciones hablaron de una prohibición, el texto oficial establece técnicamente una suspensión condicionada. Esto significa que la medida no tiene un plazo determinado, pero podría revisarse si en el futuro aparecen estudios suficientes para demostrar que la caza resulta sostenible.
El decreto contempla que actores interesados en promover el turismo cinegético puedan elaborar y presentar estudios poblacionales ante la Dinabise. Esa información deberá ser evaluada por el organismo, con el asesoramiento de la Comisión Técnica Asesora de Medio Ambiente, antes de considerar eventuales cuotas de captura.
Por lo tanto, desde la temporada 2027 no se otorgarán permisos para cazar ni transportar ejemplares o productos de pato cara blanca, pato maicero y pato picazo. La suspensión continuará durante las temporadas siguientes mientras no se acrediten las condiciones ambientales requeridas.
Un debate que lleva varios años
La discusión sobre la caza de estas aves no es nueva en Uruguay. En 2018, el Poder Ejecutivo ya había suspendido la actividad por dos temporadas y había encomendado la realización de estudios poblacionales. Una vez finalizado aquel período, las tres especies volvieron a integrar la lista autorizada.
Coendú y otras organizaciones ambientalistas mantuvieron desde entonces sus reclamos, al entender que no existía información científica suficiente para fijar cupos de captura. Tras conocerse el nuevo decreto, la organización celebró la decisión, que llegó luego de su pedido público para evitar que la habilitación continuara renovándose.
El Ministerio de Ambiente anunció que continuará reuniendo información sobre la distribución, los movimientos y la evolución de las poblaciones de estas especies. También estudiará sus tasas de reproducción y los posibles efectos de la actividad cinegética sobre los humedales y demás ecosistemas en los que habitan.
La resolución marca así un cambio importante para la protección de las aves silvestres en Uruguay: desde 2027, la continuidad de la caza de patos dejará de presumirse y cualquier eventual reapertura deberá contar previamente con respaldo técnico.












Comentarios
Aún no hay comentarios