Orsi apuesta fuerte por Paysandú: priorizará la inversión de US$ 6.000 millones de HIF pese a la discusión por el precio de la energía
El proyecto de HIF Global en Paysandú vuelve a quedar en el centro de la agenda nacional. Mientras continúan las negociaciones sobre las condiciones necesarias para concretar la inversión, una información conocida este domingo señala que el presidente Yamandú Orsi considera prioritario que el emprendimiento avance, aunque todavía existe una diferencia relevante en torno al precio de la energía que requeriría la futura planta.
Según informó Caras y Caretas este 17 de agosto, el mandatario pretende que la discusión sobre el costo de la electricidad no termine convirtiéndose en un obstáculo que haga caer una de las mayores inversiones privadas proyectadas para Uruguay. El medio sostiene que el proyecto continúa siendo una prioridad para el gobierno, pese al enlentecimiento registrado en las negociaciones.
La cifra que vuelve a estar sobre la mesa es enorme: la publicación habla de unos US$ 6.000 millones.
Sin embargo, existe una precisión importante. La documentación más reciente presentada por la propia HIF Global establece actualmente una inversión total de US$ 5.385 millones, mientras que versiones anteriores del proyecto manejaban una cifra cercana a US$ 6.000 millones. Por ese motivo, ambas cifras pueden encontrarse en referencias públicas sobre el emprendimiento.
El precio de la energía, en el centro de la discusión
La principal diferencia que todavía debería resolverse estaría vinculada al precio de la electricidad.
De acuerdo con la información publicada por Caras y Caretas, HIF pretende acceder a energía de UTE a un valor cercano a US$ 40 por megavatio-hora (MWh). La publicación señala que ese precio no conformaría actualmente al ente energético y al gobierno, y lo compara con unos US$ 80 por MWh asociados a la energía excedentaria de UPM.
Este punto abrió un debate que trasciende a Paysandú.
El exdirector nacional de Energía Ramón Méndez ha advertido sobre la posibilidad de que un acuerdo en esas condiciones implique, en los hechos, un subsidio a la compañía. La discusión pasa entonces por encontrar un equilibrio entre ofrecer condiciones suficientemente competitivas para asegurar una inversión de esta magnitud y, al mismo tiempo, proteger los intereses económicos de UTE y del Estado.
Por ahora, no existe información oficial que permita afirmar que Uruguay haya aceptado vender energía a HIF a US$ 40 por MWh. Ese valor forma parte de las condiciones que, según la información periodística disponible, están siendo discutidas.
El gobierno quiere que HIF se instale en Paysandú
Más allá de esas diferencias, la señal política que surge desde el oficialismo es favorable a la continuidad del proyecto.
El diputado del MPP Gabriel Otero, quien visitó meses atrás instalaciones de HIF en Magallanes, Chile, aseguró a Caras y Caretas que tanto la compañía como el gobierno uruguayo mantienen interés en concretar la inversión.
Según el legislador, el precio que finalmente se establezca para la energía no debería convertirse en un impedimento que provoque la salida del inversor. También sostuvo que una inversión de estas características tiene pocos antecedentes comparables en el país y generaría un impacto económico particularmente importante en el litoral.
El respaldo del Poder Ejecutivo al proyecto tampoco es nuevo. En diciembre de 2025, el Gobierno de Uruguay y HIF Global firmaron un memorando de entendimiento que estableció una hoja de ruta hacia la decisión final de inversión y ratificó la intención de ambas partes de avanzar con el emprendimiento en Paysandú.
¿Qué proyecta construir HIF en Paysandú?
Aunque habitualmente se habla de la “planta de hidrógeno verde”, el proyecto es considerablemente más amplio.
HIF proyecta desarrollar un complejo para producir e-combustibles, utilizando hidrógeno obtenido mediante electrólisis alimentada con electricidad renovable y CO₂ de origen biogénico.
El proyecto incluye además dos grandes instalaciones de generación renovable: el Parque Solar Fotovoltaico Lucía, con una capacidad máxima de 1.162 MWp, y el Parque Eólico Elena, con una potencia instalada prevista de 1.137,6 MW.
La empresa estima que, una vez completadas todas sus etapas, el complejo podría producir aproximadamente 876.000 toneladas de e-metanol por año y reciclar unas 900.000 toneladas de CO₂ anuales. También está previsto un electrolizador con una capacidad de 1,1 GW.
Miles de puestos de trabajo y fuerte expectativa en Paysandú
Uno de los aspectos que explica el interés que despierta la iniciativa es su posible repercusión laboral.
La solicitud de Autorización Ambiental Previa presentada por HIF en marzo de este año prevé un promedio de aproximadamente 1.400 trabajadores durante la construcción, unos 300 puestos directos durante la operación y una contratación estimada de alrededor del 70% de mano de obra local.
En otras comunicaciones de la compañía se ha mencionado que, considerando los momentos de máxima actividad de las obras, podrían alcanzarse aproximadamente 3.000 empleos durante la construcción.
Para Paysandú, por lo tanto, la discusión va mucho más allá de una nueva instalación industrial. Una inversión superior a los US$ 5.000 millones tendría potencial para modificar durante varios años la demanda de trabajadores, servicios, transporte, alojamiento, construcción y proveedores locales.
El proyecto avanzó en materia ambiental
Otro elemento relevante es que el emprendimiento ya recorrió parte del proceso administrativo.
En noviembre de 2025, HIF obtuvo la Viabilidad Ambiental de Localización, un paso que permitió continuar hacia la instancia de Autorización Ambiental Previa y el correspondiente Estudio de Impacto Ambiental.
Posteriormente, el 13 de marzo de 2026, la empresa presentó ante la Dirección Nacional de Calidad y Evaluación Ambiental (Dinacea) la solicitud de Autorización Ambiental Previa de la planta junto con su Estudio de Impacto Ambiental.
Esto significa que el proyecto sigue avanzando administrativamente, aunque todavía existen etapas y acuerdos fundamentales que deben completarse antes de que pueda hablarse de una inversión definitivamente confirmada.
Alemania y Europa también entran en la ecuación
La viabilidad comercial internacional constituye otro de los elementos que siguen de cerca tanto la empresa como el gobierno.
Otero explicó que Alemania ha sido uno de los mercados considerados relevantes para este tipo de combustibles, aunque los cambios en las políticas energéticas europeas pueden incidir en las decisiones de inversión y explicar parte de los tiempos que está llevando el proceso.
HIF, por su parte, informa actualmente que ya alcanzó acuerdos preliminares de compra con compañías internacionales, incluyendo un acuerdo con la empresa alemana eFuel One.
Una negociación decisiva para Paysandú
El escenario actual combina entonces dos realidades.
Por un lado, existe una inversión multimillonaria que mantiene avances ambientales y administrativos, un memorando de entendimiento firmado con el Estado y la voluntad política expresada de que el proyecto permanezca en Paysandú.
Por otro, todavía quedan aspectos económicos relevantes por resolver, particularmente las condiciones vinculadas al suministro y precio de la energía.
La información conocida este domingo agrega una señal política importante: Orsi quiere que la inversión se concrete y desde filas del oficialismo se considera que la discusión energética debe resolverse sin perder de vista la dimensión económica y laboral que tendría el proyecto.
Para Paysandú, donde desde hace años se sigue cada avance y cada demora de HIF, las próximas negociaciones pueden resultar determinantes. No se trata todavía de una obra confirmada, pero tampoco de un proyecto detenido: sobre la mesa permanece una de las mayores inversiones privadas consideradas para Uruguay y una oportunidad que podría transformar significativamente la actividad económica del departamento.












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