Olivera: “Podría haber sido muchísimo peor” tras el desborde del arroyo Sacra y cuestionó alimentación escolar
La lluvia del domingo dejó viviendas afectadas y familias que debieron salir de sus hogares en el sur de Paysandú. En una entrevista concedida este lunes, el intendente Nicolás Olivera evaluó las consecuencias del desborde del arroyo Sacra, habló de las tareas preventivas ante futuros temporales y volvió a cuestionar la coordinación con el gobierno nacional por la alimentación escolar durante las vacaciones de primavera.
Según el balance que manejó Olivera en la entrevista a FM del Sol de Montevideo, unas 60 personas resultaron afectadas y alrededor de 15 permanecían evacuadas en ese momento. El temporal descargó aproximadamente 137 milímetros de lluvia en pocas horas y provocó una rápida crecida del arroyo. Las cifras de personas desplazadas pueden variar a medida que avanza la asistencia y las familias regresan a sus viviendas.
“Estaba previsto que cayera agua, pero no tanta; de hecho, granizó tres veces”, señaló el intendente. A su juicio, la intensidad de la lluvia en un período breve fue decisiva: “En pocas horas caer tanta agua, obviamente, genera lo que generó: el desborde de algún cauce de agua”.
“Podríamos estar hablando de cientos”
Aunque reconoció el impacto del temporal sobre las familias afectadas, Olivera sostuvo que el número podría haber sido mayor. “Podría haber sido muchísimo peor. Estamos hablando de 60 personas; podríamos estar hablando de cientos”, afirmó.
El intendente vinculó esa evaluación con la relocalización de familias que vivían junto al arroyo Sacra. “Hace pocos meses terminamos un proceso de relocalizar cientos de familias en la misma zona”, dijo. Según explicó, esas personas ahora cuentan con viviendas nuevas y habrían estado expuestas a la crecida si continuaran viviendo allí.
Olivera también mencionó los trabajos previos sobre los cauces y drenajes de la zona: “Se hizo un trabajo de profundización, limpieza, mejora de los cauces de agua, de los drenajes, de las escorrentías”. En su valoración, esas tareas ayudaron a reducir el impacto. La entrevista no incluye una evaluación técnica que permita medir cuánto incidió cada intervención durante este temporal.
Recursos antes, durante y después de la emergencia
Consultado sobre la preparación para nuevos episodios de lluvias intensas, Olivera pidió que la anticipación se traduzca en acciones y recursos. “El tanto tiempo que hablás con anticipación no sirve de nada si no te preparás”, expresó.
El intendente explicó que planteó al presidente Yamandú Orsi la necesidad de organizar la respuesta en tres momentos: “Va a estar el antes, que ya estamos; va a ser el durante y va a ser el después”. Sostuvo que las intendencias ya realizan tareas preventivas y que, una vez superada cada emergencia, habrá que reparar los daños en calles y caminos rurales.
“En la emergencia tenés que atender a la gente; después verás qué dejás de hacer en otros lados”, afirmó. También advirtió que la caminería “va a quedar afectada” y que su recuperación requerirá recursos. La Oficina de Planeamiento y Presupuesto informó días atrás que trabaja en herramientas para fortalecer la capacidad de respuesta de intendencias y municipios ante el fenómeno de El Niño.
El reclamo por los comedores escolares
Durante la entrevista, Olivera retomó sus críticas a la coordinación con el Instituto Nacional de Alimentación (INDA) por el servicio destinado a escolares durante las vacaciones de primavera. Según su versión, la Intendencia esperaba recibir a unos 25 o 30 niños, pero llegaron alrededor de 200 por día a los comedores municipales.
“¿Cómo se nos avisó? Se nos avisó por un correo electrónico que fue a la casilla de correo de atención al público de la Intendencia”, cuestionó. Describió lo ocurrido como “una falta de coordinación, una falta de previsión” y sostuvo que un asunto tan sensible como la alimentación infantil requería una comunicación directa entre las instituciones.
Olivera aseguró que el servicio pudo cubrir la demanda: “No quedó un gurí sin comer”. Su crítica, insistió, se centró en la organización previa y en la forma en que se informó a la comuna.
ANEP y el INDA habían anunciado que los estudiantes que necesitaran alimentación durante el receso podrían acceder al servicio en espacios del INDA, a partir de un relevamiento de los centros educativos. Esa comunicación explica el plan general, aunque no resuelve la discrepancia planteada por Olivera sobre cómo se coordinó su aplicación en Paysandú













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