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Gobierno confirmó que la planta de HIF Global será relocalizada en Paysandú tras los reclamos de Argentina
El gobierno uruguayo confirmó oficialmente este miércoles que resolvió relocalizar el proyecto de HIF Global previsto para Paysandú

Gobierno confirmó que la planta de HIF Global será relocalizada en Paysandú tras los reclamos de Argentina


El gobierno uruguayo confirmó oficialmente este miércoles que resolvió relocalizar el proyecto de HIF Global previsto para Paysandú, una decisión que modifica uno de los puntos más discutidos de la iniciativa y busca descomprimir las diferencias surgidas con Argentina, especialmente con autoridades y vecinos de la ciudad entrerriana de Colón.


La confirmación fue realizada por el ministro de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin, durante un encuentro mantenido en Montevideo con su par argentino, Pablo Quirno. El canciller uruguayo comunicó que la decisión fue adoptada por indicación del presidente Yamandú Orsi.


La modificación no supone, en principio, que HIF Global abandone Paysandú. Por el contrario, la alternativa que maneja el Poder Ejecutivo es trasladar la planta industrial desde el emplazamiento originalmente proyectado hacia uno de los predios de ANCAP en el departamento.


La decisión representa un cambio importante dentro de un proyecto que, de concretarse en todas sus etapas, prevé una inversión superior a los US$ 5.000 millones y se encuentra entre las iniciativas privadas de mayor dimensión anunciadas para Uruguay.


La confirmación llegó directamente al gobierno argentino

Lubetkin transmitió la decisión a Quirno durante una jornada en la que ambos ministros también participaron de la firma de un acuerdo destinado a ampliar la oferta de vuelos y destinos entre Uruguay y Argentina.


“El presidente de la República nos dio instrucciones precisas para relocalizar esa planta”, señaló Lubetkin al referirse públicamente al tema.


El anuncio formaliza una alternativa que había ganado fuerza durante las últimas semanas. Desde el Poder Ejecutivo uruguayo ya se había señalado que se estudiaban otros terrenos para instalar el complejo, particularmente predios pertenecientes a ANCAP en Paysandú.


El objetivo es mantener la inversión en el departamento y, al mismo tiempo, responder a una de las principales objeciones planteadas desde la vecina orilla: la ubicación originalmente seleccionada para el complejo.


El punto original generó una fuerte reacción en Colón

El proyecto inicialmente presentado por HIF Global contemplaba instalar la planta industrial en las proximidades del río Uruguay y frente a la zona de influencia turística de Colón.


Desde Entre Ríos se expresaron durante meses reparos por los posibles efectos ambientales y paisajísticos del emprendimiento, además de cuestionamientos vinculados con el turismo, una actividad especialmente importante para Colón.


La discusión llegó incluso a la Justicia argentina.


Legisladores entrerrianos promovieron una acción civil preventiva por posibles daños ambientales y solicitaron diferentes medidas relacionadas con el proyecto. En las últimas horas, además, la Justicia Federal argentina dispuso avanzar con la toma de muestras del agua del río Uruguay dentro de ese expediente.


La medida judicial no implica que se haya comprobado contaminación —la planta todavía no fue construida ni está funcionando—, sino que procura establecer parámetros sobre las condiciones actuales del río mientras continúa el proceso.


La relocalización anunciada por Uruguay podría modificar buena parte del escenario que dio origen a esos reclamos, aunque las autoridades uruguayas reconocen que todavía existen acciones en curso en Argentina.


Un predio de ANCAP aparece como la principal alternativa

Aunque todavía resta completar las negociaciones con HIF Global, la alternativa que ha tomado mayor fuerza es trasladar la planta industrial a terrenos de ANCAP en Paysandú.


La opción presenta algunas ventajas desde el punto de vista industrial y logístico, debido a que se trata de una zona con infraestructura y antecedentes de actividad industrial.


También permitiría aumentar considerablemente la distancia respecto de Colón y reducir uno de los cuestionamientos centrales realizados desde Argentina: el impacto visual que tendría el complejo sobre la costa entrerriana.


El cambio de terreno, sin embargo, supone revisar aspectos técnicos, ambientales y económicos del proyecto, por lo que todavía quedan etapas por recorrer antes de una definición definitiva de la inversión.


Una inversión de más de US$ 5.000 millones

De acuerdo con la información presentada por HIF Global en marzo de este año, el proyecto completo representa una inversión estimada en US$ 5.385 millones.


La compañía proyecta desarrollar el complejo en cuatro etapas o “trenes de producción”, con una capacidad final de hasta 876.000 toneladas de e-metanol por año.


El proceso utilizaría hidrógeno producido mediante electricidad renovable y dióxido de carbono, con el objetivo de elaborar combustibles sintéticos destinados principalmente al mercado internacional.


Según las estimaciones difundidas por la empresa, durante la construcción se generarían en promedio alrededor de 1.400 puestos de trabajo, mientras que la operación completa podría generar aproximadamente 300 empleos directos. HIF estimó además que cerca del 70% de la mano de obra podría ser contratada localmente.


Por la dimensión económica de la iniciativa, su eventual concreción tendría efectos que trascenderían ampliamente la construcción de la propia planta, con potencial incidencia sobre proveedores, transporte, servicios, alojamiento, comercio y diferentes sectores vinculados a la actividad industrial en Paysandú.


El proyecto continúa en evaluación

HIF Global presentó el pasado 13 de marzo ante la Dirección Nacional de Calidad y Evaluación Ambiental (Dinacea), dependiente del Ministerio de Ambiente, la solicitud de Autorización Ambiental Previa correspondiente al proyecto.


Ese trámite forma parte de un proceso iniciado en 2024 y deberá adaptarse ahora a las modificaciones derivadas de una eventual nueva localización.


Paralelamente, el gobierno uruguayo continúa negociando con la empresa diferentes aspectos necesarios para hacer viable la inversión.


Entre los puntos que todavía están sobre la mesa aparecen cuestiones relacionadas con la infraestructura necesaria, las inversiones asociadas y el costo de la energía que requerirá un emprendimiento de semejante escala.


Por esa razón, la confirmación de la relocalización no debe interpretarse todavía como una confirmación definitiva de la construcción de la planta.


Meses de diálogo entre Uruguay y Argentina

La ubicación del proyecto se transformó durante el último año en un tema de la agenda bilateral.


En noviembre de 2025, representantes de ambos gobiernos mantuvieron una reunión específica en Montevideo. Uruguay informó entonces sobre el avance del procedimiento de evaluación ambiental, mientras Argentina pidió extremar las precauciones para evitar posibles efectos sobre las actividades económicas de las poblaciones ubicadas sobre el río Uruguay.


En aquellas conversaciones participaron, además de Lubetkin y Quirno, el intendente de Paysandú, Nicolás Olivera; el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio; el intendente de Colón, José Luis Walser; y los ministros uruguayos de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, y de Ambiente, Edgardo Ortuño.


Posteriormente hubo nuevas instancias de diálogo y la posibilidad de trasladar la planta comenzó a ganar terreno como una salida que permitiera compatibilizar la llegada de la inversión con las preocupaciones expresadas desde Argentina.


Un nuevo escenario para Paysandú

La definición conocida este miércoles cambia una de las principales variables del proyecto, pero mantiene a Paysandú como departamento elegido para una eventual instalación.


Para la zona, la diferencia es significativa: la discusión ya no estaría centrada en si la planta se instala o no en Paysandú, sino en dónde se ubicaría dentro del departamento y bajo qué condiciones se concretaría la inversión.


El traslado hacia un área industrial podría también modificar los estudios ambientales y requerimientos de infraestructura considerados hasta ahora.


Al mismo tiempo, la decisión busca reducir la tensión con Colón y evitar que el emprendimiento derive en un conflicto bilateral de mayor dimensión.


Las próximas semanas serán importantes para conocer si HIF Global acepta definitivamente la alternativa planteada, cuál será el predio seleccionado y cómo se adaptará el proceso ambiental a la nueva ubicación.


Por ahora, Uruguay dio una señal política clara: el gobierno pretende que la millonaria inversión permanezca en Paysandú, pero no en el lugar inicialmente proyectado frente a Colón.


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