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Ambev: el sindicato rechazó la reducción de personal y presentó una alternativa para sostener empleos en Paysandú
El Sindicato de Obreros y Empleados de Norteña no aceptó la reestructura planteada por la empresa. Foto: La Diaria

Ambev: el sindicato rechazó la reducción de personal y presentó una alternativa para sostener empleos en Paysandú


El Sindicato de Obreros y Empleados de Norteña no aceptó la reestructura planteada por la empresa, que reduciría de 70 a 39 los puestos del área operativa. Los trabajadores entregaron una contrapropuesta al gobierno y buscan mantener abierta la negociación.


La situación laboral en la planta de Ambev-Cympay de Paysandú ingresó en una nueva etapa. El Sindicato de Obreros y Empleados de Norteña (SOEN) rechazó la reducción de personal planteada por la compañía y presentó ante el gobierno una propuesta alternativa con el objetivo de preservar la mayor cantidad posible de puestos de trabajo.


La diferencia entre las partes se concentra principalmente en la dimensión de la plantilla que tendría la planta después de la reestructura. Según la información difundida por El País, la empresa proyecta retomar la actividad con una dotación menor, mientras que el sindicato considera insuficiente la cantidad de trabajadores contemplada.


La propuesta empresarial conocida a fines de agosto implica reducir el área operativa de aproximadamente 70 a 39 funcionarios. Esto supondría la salida de 31 trabajadores de ese sector, a los que podrían sumarse desvinculaciones en cargos de supervisión y confianza.


Pese a estas diferencias, la decisión de avanzar mediante una reestructura descartó, al menos por el momento, el escenario de cierre definitivo de la planta que había generado preocupación durante los meses anteriores.


Una contrapropuesta para conservar más puestos

El sindicato presentó una alternativa al gobierno para que sea evaluada en el marco de las negociaciones. La organización pretende que la reapertura se concrete con una plantilla mayor a la planteada inicialmente por Ambev y que cualquier reducción se procese mediante mecanismos negociados.


El contenido definitivo de la contrapropuesta y sus condiciones económicas deberá ser analizado por las autoridades y la empresa. Por el momento, no existe un acuerdo cerrado ni una resolución final sobre cuántas personas continuarán trabajando cuando se reanude la producción.


Los trabajadores procuran que las conversaciones permanezcan en el ámbito tripartito, con participación del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. Consideran que la intervención estatal puede facilitar un acercamiento y permitir que las alternativas laborales sean evaluadas antes de concretar desvinculaciones.


Desde el sindicato han insistido en que la situación resulta especialmente sensible por las dificultades que atraviesa Paysandú para generar nuevas fuentes de empleo industrial.


Meses de incertidumbre

El conflicto comenzó a tomar fuerza en febrero, cuando Ambev resolvió detener temporalmente la producción y enviar al seguro de desempleo a cerca de 90 trabajadores. La empresa atribuyó la medida al nivel de existencias acumuladas, los costos operativos y una menor demanda regional del producto elaborado en Paysandú.


La paralización, prevista inicialmente por un período acotado, fue extendiéndose y generó movilizaciones, asambleas y reuniones en el Ministerio de Trabajo. En junio, la Federación de Obreros y Empleados de la Bebida se declaró en preconflicto y reclamó información precisa sobre el futuro de la unidad productiva.


Durante julio, el sindicato sostuvo que todavía no había recibido definiciones suficientes de la compañía. También impulsó medidas en otras plantas del sector y mantuvo contactos con autoridades nacionales y departamentales para pedir que se preservara la producción en Paysandú.


Finalmente, en agosto, la empresa comunicó que optaría por una reestructura y que la planta continuaría funcionando, aunque con una capacidad productiva y una plantilla reducidas. De acuerdo con la información difundida en ese momento, la unidad operaría aproximadamente al 70% de su capacidad.


Una industria vinculada con la historia sanducera

La Cervecería y Maltería Paysandú mantiene un fuerte vínculo con la identidad industrial del departamento. Allí nació en 1947 la cerveza Norteña, una marca que con el paso de las décadas se convirtió en uno de los símbolos más reconocidos de la ciudad.


La planta también se encuentra estrechamente relacionada con la producción de cebada y la cadena maltera, por lo que su actividad tiene efectos que trascienden los empleos directos. El sindicato ha estimado que la situación involucra a alrededor de 100 trabajadores directos y puede repercutir sobre cientos de puestos indirectos relacionados con proveedores, transporte, mantenimiento y otros servicios.


Por ese motivo, el desarrollo de las negociaciones es seguido con atención tanto por las familias involucradas como por diferentes sectores sociales y productivos del departamento.


La contrapropuesta sindical abre ahora una nueva instancia de diálogo. El principal desafío será encontrar una fórmula que permita sostener la actividad industrial, atender las condiciones de funcionamiento planteadas por la empresa y reducir el impacto laboral de una reestructura que todavía no tiene sus términos definitivos acordados.


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