“Si no hay trabajo, invéntalo”: una cubana cuestionó la actitud laboral de algunos uruguayos y desató polémica
Una ciudadana cubana residente en Uruguay provocó un intenso intercambio en redes sociales luego de publicar un video en el que defendió el esfuerzo de los trabajadores migrantes y cuestionó la actitud de algunas personas frente a las oportunidades laborales.
La protagonista es Lisbel Becquer, quien vive desde hace varios años en el país y actualmente trabaja durante el turno nocturno en la Unidad Agroalimentaria Metropolitana (UAM). En su publicación mostró parte de una jornada de madrugada y respondió a una frase que, según relató, ha escuchado en más de una oportunidad: que los ciudadanos cubanos llegan a Uruguay para quitarles el trabajo a los locales.
“Si a ti alguien que viene de otro país, sin contactos, sin conexiones y sin conocer a nadie, te quita el trabajo, me parece que el tema viene más bien por tu lado”, expresó la mujer en el video difundido mediante TikTok.
Sus declaraciones fueron recogidas por medios uruguayos e internacionales y rápidamente despertaron opiniones encontradas. Mientras algunos usuarios destacaron su esfuerzo y coincidieron con parte de su reflexión, otros consideraron que sus palabras generalizaban injustamente la realidad de los trabajadores uruguayos. (Montevideo Portal, CiberCuba)
Una madrugada de trabajo que terminó abriendo el debate
Lisbel explicó que trabajar durante la noche ha sido una de las experiencias más exigentes que enfrentó desde su llegada a Uruguay. Invitó a quienes cuestionan a los migrantes a acompañarla en una jornada laboral, incluso bajo condiciones climáticas adversas.
“Ven conmigo a trabajar por la madrugada. Llueva, truene o saque el sol”, manifestó.
La trabajadora aseguró además que, durante su experiencia en la UAM, observó pasar a personas que mostraban poco entusiasmo por conservar sus empleos. A partir de esa percepción personal, planteó una pregunta que terminó generando parte de la controversia: “¿Realmente no tienes trabajo o no supiste cuidar el que tenías?”.
También recomendó buscar alternativas cuando no aparece una oportunidad laboral: “Si no hay trabajo, invéntalo. Emprende, ponte creativo, pon tu cabeza a pensar”.
Aunque aclaró que no buscaba referirse a todos los uruguayos, la contundencia del mensaje provocó una fuerte reacción. Una parte de los comentarios respaldó su cultura de esfuerzo, mientras que otros usuarios recordaron que conseguir empleo no depende únicamente de la voluntad individual.
Las críticas apuntaron a los salarios y las condiciones laborales
Entre quienes rechazaron sus afirmaciones apareció otro argumento: algunas empresas podrían inclinarse por trabajadores migrantes porque, ante la necesidad de conseguir rápidamente un ingreso, estarían dispuestos a aceptar salarios inferiores o condiciones menos favorables.
Esta mirada trasladó la discusión desde las supuestas “ganas de trabajar” hacia asuntos más amplios, como la calidad del empleo, la remuneración, los horarios y el respeto de los derechos laborales.
También hubo quienes señalaron que emprender no siempre representa una posibilidad inmediata. Iniciar una actividad propia puede requerir capital, documentación, conocimientos y una red de apoyo que no todas las personas poseen.
El intercambio reflejó así dos posiciones que no necesariamente son excluyentes: por un lado, la valoración del esfuerzo de quienes llegan a un nuevo país y comienzan desde cero; por otro, el reconocimiento de que la falta de empleo puede estar relacionada con dificultades económicas y estructurales que van más allá de las decisiones personales.
El empleo en Uruguay, detrás de la discusión
Los últimos datos oficiales disponibles ayudan a dimensionar el escenario. En junio de 2026, Uruguay registró una tasa de desempleo del 7%, lo que representaba aproximadamente 133.000 personas buscando trabajo sin conseguirlo. La tasa de empleo se ubicó en 59,5%, mientras que la informalidad alcanzó al 20,8% de los ocupados. (Instituto Nacional de Estadística, Subrayado)
Al mismo tiempo, la comunidad cubana ha crecido considerablemente. Durante 2025 ingresaron a Uruguay más de 22.000 ciudadanos de ese país y alrededor de 7.000 egresaron, lo que dejó un saldo migratorio positivo cercano a las 15.000 personas. Asimismo, 13.852 cubanos obtuvieron por primera vez la cédula uruguaya durante ese año, según datos oficiales citados por distintos medios. (elTOQUE)
La inserción de los recién llegados tampoco está libre de dificultades. La demora en la documentación, la necesidad de revalidar títulos, el costo de los alquileres y el acceso al empleo formal aparecen entre los principales obstáculos señalados por organizaciones que trabajan con población migrante.
Una discusión que requiere evitar las generalizaciones
El video de Lisbel partió de una experiencia concreta y personal, pero terminó alimentando una discusión mucho más amplia. Las reacciones demostraron que el vínculo entre migración y empleo continúa siendo un asunto sensible en Uruguay.
Ni todos los trabajadores uruguayos tienen la misma actitud frente al empleo, ni todos los migrantes aceptan cualquier condición laboral. Las situaciones personales, las necesidades económicas y las oportunidades disponibles son diferentes en cada caso.
Más allá de las opiniones enfrentadas, el episodio puede servir para promover una conversación respetuosa sobre integración, derechos laborales y convivencia. Reconocer el esfuerzo de quienes llegan al país no debería implicar desvalorizar a quienes nacieron en Uruguay y atraviesan dificultades para encontrar trabajo. Del mismo modo, la presencia de migrantes no debería convertirse automáticamente en una explicación para los problemas del mercado laboral.















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