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Animalista denunció amenazas en Quebracho tras intervenir para evitar que niños y adolescentes atacaran aves con piedras
Un episodio ocurrido en la plaza principal de Quebracho, en el departamento de Paysandú, fue denunciado públicamente por Joaquín “Joaco” Bentancor.

Animalista denunció amenazas en Quebracho tras intervenir para evitar que niños y adolescentes atacaran aves con piedras


Un episodio ocurrido en la plaza principal de Quebracho, en el departamento de Paysandú, fue denunciado públicamente por Joaquín “Joaco” Bentancor, activista por los derechos de los animales e integrante de Santuario Animal Libre. Según relató, intentó detener a un grupo de niños y adolescentes que arrojaban piedras y utilizaban hondas contra aves que descansaban sobre cables del tendido eléctrico. Sin embargo, lejos de encontrar una respuesta favorable, aseguró haber recibido insultos y advertencias de posibles agresiones físicas.


Lo que comenzó como una jornada de trabajo en la localidad de Quebracho terminó convirtiéndose en una experiencia desagradable para Joaquín Bentancor, conocido como Joaco, quien decidió compartir públicamente lo sucedido a través de sus redes sociales con el objetivo de generar conciencia sobre el respeto y la protección de los animales.


Según su testimonio, el episodio ocurrió en la plaza principal de la localidad, donde varios niños participaban de una actividad futbolística. Mientras algunos disputaban un partido, otros aguardaban su turno para ingresar a la cancha.


Fue entonces cuando Bentancor observó que parte de los menores que esperaban comenzaban a arrojar piedras y utilizar hondas para intentar alcanzar a las aves que se encontraban posadas sobre los cables de electricidad.


Ante esta situación, el activista decidió intervenir.


Intentó dialogar con los adultos, pero denunció haber recibido amenazas

De acuerdo con su relato, Bentancor se acercó al grupo y preguntó quién estaba a cargo de la actividad deportiva, con la intención de conversar con el entrenador y los padres presentes para que los menores dejaran de atacar a los pájaros.


Sin embargo, aseguró que su intervención no fue bien recibida.


Según explicó en una publicación difundida desde la cuenta de Instagram de Santuario Animal Libre, algunas personas justificaron el comportamiento de los niños argumentando que se trataba de una práctica habitual en el campo y que respondía a cuestiones de supervivencia.


El activista cuestionó esa explicación, señalando que, desde su perspectiva, los menores no estaban intentando conseguir alimento, sino que actuaban por diversión.


La situación habría escalado cuando, según su testimonio, comenzaron las advertencias sobre posibles agresiones.


“Incluso me advirtieron que si seguía insistiendo, los cazadores me iban a pegar”, expresó Bentancor en su publicación.


Ante ese escenario, y considerando que se encontraba solo y acompañado por sus perras, decidió retirarse del lugar para evitar que el enfrentamiento pudiera agravarse.


El episodio fue expuesto posteriormente mediante un video publicado en redes sociales, donde relató lo sucedido y explicó los motivos de su intervención.


Cabe señalar que, hasta el momento, la información disponible corresponde al testimonio público del activista. No se ha podido confirmar de manera independiente la identidad de las personas involucradas, si alguna de las aves resultó lesionada o si se presentó una denuncia formal ante las autoridades.


¿Quién es Joaco Bentancor y qué es Santuario Animal Libre?

Joaquín Bentancor es uno de los cofundadores de Santuario Animal Libre, un proyecto uruguayo que desarrolla actividades vinculadas al rescate, cuidado y protección de animales.


Junto a Agustina Migliano, impulsó esta iniciativa con el propósito de ofrecer un hogar permanente a animales rescatados de situaciones de explotación y promover una convivencia basada en el respeto hacia las diferentes especies.


De acuerdo con la información publicada en su sitio oficial, el proyecto también busca fomentar la educación y la sensibilización sobre el bienestar animal, así como el cuidado del medioambiente.


Su trabajo no se limita al rescate, sino que también incluye la difusión de mensajes orientados a cuestionar determinadas prácticas culturales relacionadas con el trato hacia los animales.


¿Qué establece la legislación uruguaya sobre el maltrato a las aves?

El episodio denunciado en Quebracho también permite recordar que Uruguay cuenta con disposiciones legales destinadas a proteger a los animales, incluidas las especies silvestres.


La Ley N.º 18.471, de Protección, Bienestar y Tenencia de Animales, establece en su artículo 12 la prohibición de maltratar o lesionar animales, considerando maltrato aquellas acciones injustificadas que les provoquen daño o estrés excesivo.


Asimismo, el artículo 5 contempla restricciones a la caza, captura y sacrificio de animales silvestres, con excepciones reguladas por las autoridades competentes.


Por otra parte, la normativa nacional sobre fauna silvestre establece condiciones específicas para las actividades de caza y protección de determinadas especies.


Esto significa que arrojar piedras o utilizar hondas contra aves no puede justificarse automáticamente como una actividad recreativa o una costumbre rural. La eventual existencia de una infracción dependerá de las circunstancias, las especies involucradas y la evaluación de las autoridades correspondientes.


En Uruguay, las situaciones de presunto maltrato animal pueden comunicarse al Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA), mientras que las infracciones relacionadas con fauna silvestre también pueden corresponder a la órbita del Ministerio de Ambiente.


El INBA dispone de canales oficiales para recibir denuncias, entre ellos el correo electrónico inba@mgap.gub.uy y el formulario disponible en el portal del Estado.


Un llamado a educar desde la infancia

Más allá de las circunstancias particulares del episodio, la publicación de Bentancor busca abrir una reflexión sobre la importancia de enseñar desde edades tempranas el respeto por los animales y el entorno natural.


El activista manifestó que su intención al compartir el video no era solamente contar lo que le había sucedido, sino también invitar a la sociedad a cuestionar comportamientos que, en determinados contextos, pueden considerarse normales por costumbre.


La situación plantea además la importancia del acompañamiento de los adultos en actividades recreativas, especialmente cuando se desarrollan en espacios públicos compartidos con otras personas y animales.


En localidades del interior, donde el contacto con la naturaleza forma parte de la vida cotidiana, la educación ambiental puede contribuir a promover prácticas de convivencia responsables, sin desconocer las tradiciones ni generalizar comportamientos individuales al conjunto de una comunidad.


“Ojalá algún día los dejemos en paz”

En el cierre de su publicación, Bentancor dejó una reflexión sobre la relación de los seres humanos con las demás especies.


“¿Hasta cuándo vamos a seguir justificando su abuso y explotación?”, se preguntó el activista.


Y concluyó con un deseo: “Ojalá algún día los dejemos en paz. Ojalá todos puedan ser libres de cualquier tipo de uso o explotación”.


El episodio ocurrido en Quebracho, de acuerdo con su testimonio, pone sobre la mesa una discusión que trasciende el hecho puntual: cómo promover el respeto hacia los animales desde la infancia y cómo abordar las diferencias de opinión sin recurrir a insultos o amenazas.


Porque, independientemente de las distintas posturas que puedan existir sobre la relación entre las personas y los animales, el diálogo y la educación siguen siendo herramientas fundamentales para construir una convivencia respetuosa.


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