Hay lugares en Google Maps que parecen inventados y existen de verdad
Hay personas que usan Google Maps para encontrar una dirección.
Y después están las que entran para buscar una calle y, dos horas después, están mirando qué hay del otro lado del planeta.
Porque cuando uno empieza a recorrer el mundo desde el satélite aparecen cosas realmente curiosas.
El sitio Qué! recopiló varios de estos lugares extraños que pueden observarse mediante Google Maps.
Un pentagrama gigante en Kazajistán
En una zona de Kazajistán aparece una enorme estrella de cinco puntas formada por caminos de tierra.
Desde el suelo probablemente nadie se dé cuenta.
Desde arriba, en cambio, parece que alguien se tomó muy en serio eso de decorar el campo.
El origen de la figura ha generado todo tipo de especulaciones, aunque lo que sí está claro es que puede observarse desde las imágenes satelitales.
Una isla con forma de corazón
En Croacia está Galešnjak, una pequeña isla cuya silueta parece un corazón.
La forma es completamente natural, producto de la geografía y la erosión.
No hay un arquitecto detrás.
Aunque, viendo el resultado, alguien podría pensar que la naturaleza también sabe preparar una buena postal de San Valentín.
Una cara escondida en una montaña
En Canadá existe una formación conocida como Badlands Guardian.
Vista desde determinada altura, la erosión del terreno forma lo que parece ser un rostro humano.
Es un ejemplo de pareidolia: nuestra cabeza encuentra caras y figuras conocidas donde simplemente hay formas naturales.
Es como cuando miramos una nube y vemos un perro.
Solo que acá el perro mide varios cientos de metros y vive en una montaña.
Una guitarra gigante en Argentina
En Córdoba hay otro caso curioso: cientos de árboles fueron plantados formando la silueta de una guitarra, visible desde el aire.
Desde el suelo son árboles.
Desde Google Maps, en cambio:
“Mirá la guitarra que hicimos.”
Y hay que reconocer que la idea no estuvo nada mal.
Y ahora viene la pregunta inevitable
Google Maps permite descubrir lugares que normalmente pasarían completamente desapercibidos.
Así que queda planteado el desafío para los detectives sanduceros:
¿qué cosas curiosas habrá escondidas en Paysandú vistas desde arriba?
Un campo con alguna forma extraña, una construcción particular o algún dibujo gigante que todavía nadie descubrió.
Así que ya saben: abran Google Maps, alejen el zoom y empiecen a mirar.
Y si encuentran un platillo volador estacionado cerca de las Termas de Guaviyú...
primero nos avisan a nosotros.














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