Niño sufre inesperada mordedura de un dorado mientras nadaba en la costa del Río Uruguay
Un hecho poco común sorprendió a bañistas y vecinos ayer entre las 17 y 18 horas en la costa del Río Uruguay, cuando un niño que se bañaba en aguas someras fue mordido por un pez dorado, informó El Telégrafo.
El menor, identificado como Benjamín Lachowicz, nadaba cercano a la orilla del balneario municipal —aproximadamente a 70 centímetros de profundidad— en la zona próxima a la antigua toma de agua de la ex-fábrica Norteña.
Según relató su padre, Marcelo Lachowicz, de pronto el niño lloró y forcejeó con la mano afectada, momento en el que pudo comprobar que un ejemplar considerable de dorado lo había mordido, pese a que esta especie no posee dientes tan afilados como otros peces.
La lesión, que presenta un contorno casi circular, evidencia la potencia de la mordedura teniendo en cuenta que se trataba de un infante. Inmediatamente lo trasladaron al hospital, donde recibió calmantes y antibióticos; actualmente se encuentra en recuperación.
Un suceso poco frecuente
Este tipo de incidentes con la especie conocida como dorado es poco habitual en la zona costera del río Uruguay, lo que lo hace especialmente llamativo para bañistas y pescadores. Gracias a ello, llama la atención tanto por su carácter insólito como por el riesgo que implica, aunque en este caso la resolución fue favorable.
Acerca del dorado
El dorado (Salminus brasiliensis) es un pez de agua dulce que habita en las cuencas de los ríos Paraná, Uruguay y afluentes, y es conocido por su fuerza y musculatura.
Aunque no es una especie típicamente agresiva con bañistas, su boca con dientes prominentes y su vocación depredadora pueden generar situaciones inesperadas.
Recomendaciones para bañistas
– Evitar nadar en zonas de corrientes fuertes o donde haya vegetación sumergida que pueda atraer peces depredadores.
– Supervisar siempre a los niños, incluso en aguas someras.
– En caso de mordedura o contacto inesperado con fauna acuática, acudir al centro médico para evaluación y tratamiento oportuno (antibiótico, limpieza y control de infección).
– Considerar que aunque este incidente fue aislado, la naturaleza de los ríos con fauna autóctona requiere siempre cierta cautela.
El incidente vivido por Benjamín en la costa del río Uruguay sirve de alerta y recordatorio de que nuestros ambientes naturales, aunque familiares y aparentemente seguros, pueden deparar sorpresas. Afortunadamente, el niño está bien y se recupera, y se abre la oportunidad para que autoridades locales revisen señalización y comunicación de seguridad en zonas de baño.









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