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Estafadores suplantan a fiscales y exigen dinero por supuestos accidentes: la alerta en Uruguay

Estafadores suplantan a fiscales y exigen dinero por supuestos accidentes: la alerta en Uruguay


El engaño, contado por una víctima

Un vecino de Paysandú, relató a El Telégrafo, que recibió una llamada telefónica que comenzó con un golpe de impacto: alguien le dijo su propio apellido y le aseguró que su hermano había tenido un accidente de tránsito y estaba detenido. “Ahí me paralicé”, comentó. En ese momento nombró a su hermano, creyendo que la situación era real.


Los delincuentes —que fingían ser fiscales— le aseguraron que su familiar ingresaría en pocos minutos a una audiencia con un supuesto “fiscal Julio Ríos” y hasta le dieron un número de causa. Todo dicho con tal convicción que, según la víctima, en ese instante parecía creíble. 


Cuando el hombre dudó y pidió tiempo para consultar, recibió una segunda llamada, más urgente. Al escuchar la vacilación, los estafadores cortaron. Entonces la víctima comprendió que se trataba de un engaño. 


A partir de ese episodio, se supo que no era algo aislado. La fiscalía departamental confirmó que en los últimos días se presentaron varias consultas de ciudadanos que denunciaron maniobras similares. 


Una estafa en auge: modus operandi y advertencias oficiales

El caso relatado no es el primero de esta naturaleza. En los meses recientes —especialmente octubre y noviembre de 2025— las autoridades alertaron sobre un incremento de llamadas fraudulentas en diversos departamentos del país donde personas se hacen pasar por funcionarios de la Fiscalía General de la Nación u otras dependencias judiciales. 


Según los estafadores, un familiar del destinatario habría sufrido un accidente de tránsito o estaría detenido; luego exigen dinero para “resolver la situación” o “evitar consecuencias legales”, a menudo pidiendo transferencias o pagos inmediatos. 


Las autoridades reiteran que “ningún fiscal ni funcionario está autorizado a pedir dinero, transferencias o depósitos bajo ninguna circunstancia”.  Además, instan a la población a no entregar datos personales, cortar la comunicación y verificar la situación por vías oficiales. 


¿Por qué este tipo de estafas tiene éxito?

  • Empleo del miedo y la urgencia: alertan sobre un familiar detenido tras un accidente —un escenario que genera angustia inmediata y reduce la capacidad de reflexión.

  • Elementos de realismo: uso de apellidos reales, nombres de fiscales, números de causa —detalles que intentan dar credibilidad.

  • Objetivo vulnerable: las víctimas suelen ser personas mayores, o quienes no manejan con frecuencia la burocracia judicial, lo que genera confusión y obediencia. 

  • Contacto telefónico directo e inesperado: la sorpresa provoca desorientación y puede hacer que la persona caiga sin consultar con otros.


Recomendaciones para evitar caer en la trampa

  • Si recibís una llamada de este tipo, no brindes datos personales ni información sobre familiares. No confirmes nombres ni digas “sí, esa persona existe”.

  • Cortá la comunicación de inmediato.

  • Verificá la situación por vías oficiales: contactando directamente al supuesto familiar, consultando en la seccional policial correspondiente, o comunicándote con la Fiscalía a través de canales públicos y conocidos — no con los números que te dieron los estafadores.

  • Si fuiste víctima o recibiste una llamada sospechosa, denunciá el hecho ante la policía. La colaboración ciudadana es clave. Montevideo+2Diario El Telégrafo+2


Un recordatorio de las autoridades

Desde la Fiscalía General de la Nación advirtieron que estas maniobras se han detectado en varios departamentos —como Paysandú, Salto y otros— y que existe preocupación de que se extiendan a todo el país. 


Además, recalcaron que ninguna autoridad judicial solicita dinero bajo ninguna circunstancia y que tales pedidos constituyen fraude. Instan a la ciudadanía a mantenerse alerta, difundir la información y denunciar cualquier intento. 


La estafa denunciada —personas que se hacen pasar por fiscales y exigen dinero por supuestos accidentes o detenciones familiares— ha vuelto a aparecer en 2025 con fuerza en Uruguay. Los delincuentes juegan con el miedo, la sorpresa y la urgencia para engañar. Las autoridades judiciales advierten que este tipo de maniobras son fraudulentas y nunca piden dinero. Por eso, ante una llamada inesperada, es fundamental cortar, verificar y denunciar: puede hacer la diferencia entre caer o escapar a tiempo.


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